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Lesiones en la carrera a pie (3)
Tendinitis de pata de ganso
Nos ocupamos este mes de una de las lesiones más habituales en la rodilla, la tendinitis de pata de ganso, zona de inserción de diversos tendones y músculos que se sitúa en la cara interna de la misma.
Texto: Enrique García-Torralba Iglesias.
Fisioterapeuta especialista en el deporte. Colegiado 1209.
Contacto: 616 80 23 56. Madrid.
Mail: quique_torralba@yahoo.es y quiquetorralba@gmail.com.
Fotos: Leonardo Castro.
Situada en la cara interna de la rodilla, la pata de ganso es la inserción en la tibia de los tendones del Sartorio, del Recto Interno y del Semitendinoso. Cada uno de estos músculos va a tener una importante función en la carrera a pie, pero será su acción conjunta como estabilizadores laterales de la pierna durante el apoyo unipodal (cuando solo tenemos apoyada una pierna en el suelo) la principal causante de esta lesión, como siempre debido al importante número de repeticiones de este gesto.
Se trata de una lesión relativamente frecuente entre los corredores, así como entre los practicantes de senderismo e incluso en el ciclismo, y por una causa común (no estirar) también podemos encontrarla en población sedentaria que no practica ningún deporte, y aunque este no es el caso que nos ocupa me parece importante señalarlo para recalcar, otra vez, la importancia de los estiramientos tanto si practicamos deporte como si no lo hacemos.1. DEFINICIóN
Es una tendinitis, por lo tanto una inflamación del tendón, en este caso de los tendones ya que son tres, y que corresponden cada uno de ellos a los músculos antes mencionados (Sartorio, Recto Interno y Semitendinoso). Son estructuras independientes entre si, no están unidos pero si muy juntos en su tramo inferior, justo a la altura de la rodilla. Y digo inferior pues todos ellos vienen desde arriba en el muslo, el Sartorio desde la parte anterior cruzando por delante del cuádriceps, el Recto Interno por la cara interna del muslo desde el pubis y el Semitendinoso baja por la cara posterior desde la tuberosidad isquiática. Bajan por lo tanto hacia la rodilla formando una “V” hasta su inserción distal o inferior en la meseta tibial en su zona anterointerna, justo debajo de su articulación con el Fémur.
La teoría dice que cuando se inflaman los tres tendones que forman esta estructura tendremos una tendinitis de la pata de ganso. Y así es por supuesto, ya que por su acción conjunta es probable que se impliquen los tres, y de no ser así, la proximidad entre ellos haría el resto. Pero también es cierto que en muchos casos será parte de esta estructura la que se vea comprometida, inflamándose aisladamente el tendón del Recto Interno por ejemplo; en ese caso, y aunque el resto de músculos y tendones no se vieran afectados, seguimos haciendo el mismo diagnóstico. Este caso es sin duda el más frecuente, y este músculo, el Recto Interno (adductor), el causante de la mayor parte de las Tendinitis de Pata de Ganso.
En cualquier caso la lesión existe y se manifiesta, como no, con dolor. Un dolor que aparece con el patrón típico de estas lesiones; al principio al acabar el entrenamiento, ya en frío, en días posteriores al comenzar el ejercicio y va desapareciendo a medida que entramos en calor para acabar doliendo durante todo el entreno e incluso en reposo. Como siempre, según cada paciente y cada grado de lesión, la progresión de los síntomas puede ser más o menos rápida e incluso saltarse uno o varios estadíos.
Debemos tener en cuenta que un dolor en la cara interna de la rodilla podría fácilmente confundirnos ya que existen otras lesiones en el Menisco Interno o en el Ligamento Lateral Interno que pueden dar una clínica similar y, en el caso del menisco, pueden producirse secuelas irreversibles de no detener inmediatamente el ejercicio. Como siempre, la prudencia y un correcto asesoramiento serán la clave del éxito, pero eso ya lo habíamos comentado antes, ¿no?(Puedes encontrar el artículo completo en la revista Planeta Running
que se encuentra a la venta en tu kiosco)
